
Post de José Luis Rodríguez, director general de (AFANE Agrupación de Fabricantes de Neumáticos) sobre los neumáticos Todo Tiempo
Tras un verano marcado por los largos viajes en carretera hacia la playa o la montaña, llega el inicio de un nuevo curso en el que las condiciones meteorológicas comienzan a transformarse. Poco a poco, las lluvias, el frío e incluso las primeras nevadas en algunas zonas de España se van haciendo presentes. Se trata de una época en la que, sin duda, los neumáticos adquieren un papel crucial: heladas, niebla densa o tormentas intensas ponen a prueba no solo la pericia del conductor, sino también el estado del vehículo.
Por ello, este cambio de estación debe servir como recordatorio: revisar los neumáticos no es una recomendación, sino una necesidad. Garantizar su buen estado significa ganar en seguridad, confianza y tranquilidad al volver a la rutina diaria, sabiendo que el único elemento que nos pone en contacto con la carretera está preparado para responder ante cualquier imprevisto.
Durante la época estival se han superado los cien millones de desplazamientos por carretera en nuestro país. Una cifra que refleja no solo la intensidad del tráfico, sino también la diversidad de trayectos: desde largas autopistas hasta caminos secundarios, a menudo irregulares o en peores condiciones. Todo ello puede haber supuesto un desgaste considerable en los neumáticos, e incluso daños que comprometan la seguridad en la conducción. Por ello, en este inicio de curso, desde Afane queremos invitar a la reflexión. La revisión y el mantenimiento de los neumáticos son un paso ineludible, pero no el único. La seguridad en carretera depende también de la elección del tipo de neumático. No todos responden igual ante la lluvia, las bajas temperaturas o la nieve. Y en ese matiz puede estar la diferencia entre viajar con tranquilidad o exponerse a riesgos innecesarios.

Sin duda, los neumáticos Todo Tiempo, conocidos también como All Season, se presentan como la alternativa más completa para viajar con seguridad. Su gran ventaja es la versatilidad: ofrecen un rendimiento fiable tanto en condiciones de frío, como lo haría un neumático de invierno, como en temperaturas más altas, propias del verano. Esto permite utilizarlos durante todo el año, sin necesidad de estar pendientes del parte meteorológico ni de cambiar de juego cada temporada. Además, se trata de una tipología incluida dentro de los “neumáticos certificados para invierno”, lo que significa que incorporan el símbolo 3PMSF. Este distintivo garantiza que han superado pruebas específicas de agarre en nieve, certificando así su fiabilidad y seguridad en condiciones invernales.
Uno de los aspectos más destacados de esta tipología de neumáticos es que nos permiten prescindir del uso de cadenas. Estas, además de ser incómodas y complejas de montar y desmontar, pueden convertirse en un riesgo cuando es necesario detenerse en el arcén para colocarlas. A ello se suma otra ventaja importante: los neumáticos Todo Tiempo permiten circular por autopistas con túneles consecutivos, donde las cadenas están prohibidas por normativa.
Entre sus bondades también debemos mencionar su eficacia en condiciones de frío extremo. Están fabricados con un compuesto de goma más blando y flexible, enriquecido con sílice, que evita que se endurezcan por debajo de los 7 ºC. El resultado es una menor distancia de frenado en bajas temperaturas y un comportamiento más seguro en la conducción. Además, su diseño refuerza importantes prestaciones: las numerosas laminillas en los tacos mejoran la tracción, la adherencia y la frenada tanto en asfalto seco como en carreteras húmedas. Y no menos relevante es su gran capacidad de evacuación de agua, gracias a un dibujo de la banda de rodadura más profundo y recortado, que reduce el riesgo de aquaplaning.
A pesar de sus múltiples ventajas, todavía son muchos los conductores que no saben identificar los neumáticos Todo Tiempo. Desde Afane insistimos en la necesidad de reeducar e informar en materia de seguridad vial, no solo en lo relativo a la conducción, sino también en el conocimiento de los elementos que componen el vehículo. Y entre todos ellos, los neumáticos ocupan un lugar prioritario.
La forma más sencilla de reconocer un neumático All Season es fijarse en su flanco: junto al marcaje M+S (Mud and Snow) debe aparecer el símbolo 3PMSF (Three Peak Mountain Snowflake), la conocida montaña de tres picos con un copo de nieve en su interior. Este distintivo certifica que el neumático ofrece un rendimiento fiable tanto en condiciones invernales como en uso cotidiano.
En esta misma línea, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha aprobado este año la actualización del catálogo oficial de señales de tráfico, incluyendo una señal específica para los neumáticos certificados para invierno, entre los que se incluyen los Todo Tiempo. Muy pronto comenzaremos a ver esta nueva señal en nuestras carreteras, lo que supone un paso decisivo para afianzar el conocimiento de los conductores y avanzar hacia una movilidad más segura y responsable.























