
AVCE destaca la expansión del vehículo compartido en España, con cerca de cuatro millones de viajes y más de siete millones de usuarios registrados
En el marco de la Semana Europea de la Movilidad, la Asociación del Vehículo Compartido de España (AVCE) pone en valor la expansión del carsharing como una alternativa cada vez más integrada en los hábitos de movilidad de los ciudadanos. Su capacidad para complementar el transporte público, optimizar el uso de los vehículos y reducir la dependencia del coche privado sitúa al vehículo compartido como una de las piezas del nuevo modelo de movilidad urbana que promueve esta iniciativa europea.
Según el III Barómetro del Carsharing de AVCE, las empresas asociadas realizaron 3.938.747 viajes en 2025 con una flota de 3.664 vehículos. El sector cuenta ya con más de siete millones de usuarios registrados en España y ha incrementado un 22% la distancia media recorrida por viaje desde 2022, hasta los 13,92 kilómetros, lo que refleja que el conjunto de los vehículos recorrió en el último ejercicio cerca de 50 de millones de kilómetros.
El crecimiento del carsharing refleja también un cambio en la relación de los ciudadanos con el vehículo. El 33% de los usuarios ya no posee un vehículo privado o tiene previsto deshacerse de él a corto o medio plazo, mientras que el 62,2% combina habitualmente el vehículo compartido con el transporte público. Además, los vehículos compartidos registran una media de 3,15 usos diarios, frente a los 0,92 de un coche privado en entorno urbano, reflejando un mayor aprovechamiento de cada vehículo.
“La Semana Europea de la Movilidad pone el foco en la necesidad de avanzar hacia modelos más eficientes y compartidos. El crecimiento del carsharing demuestra que estamos pasando de la propiedad al uso y que el vehículo compartido ya forma parte de una movilidad más intermodal”, señala Pablo Campos-Ansó, presidente de AVCE.
En este contexto, AVCE reivindica el papel del carsharing como parte de una movilidad más intermodal, eficiente y sostenible, capaz de complementar al transporte público y cubrir aquellas necesidades que este no puede resolver por sí solo, especialmente en desplazamientos de última milla o transversales. Para la asociación, la consolidación de estos nuevos hábitos de movilidad será clave para avanzar hacia ciudades con un uso más eficiente del espacio y de los recursos.























