
El proceso de recauchutado permite reutilizar la carcasa de un neumático usado en buen estado, sustituyendo la banda de rodadura para que vuelva a circular con garantías de seguridad y prestaciones
La prevención es la prioridad en la jerarquía de residuos. Cuando el neumático ya existe y llega al final de su primera vida, la normativa prioriza la preparación para la reutilización —donde se enmarca el recauchutado— por delante del reciclaje y de otras formas de valorización.
Esta prioridad responde a un principio clave de la economía circular: alargar la vida útil del producto siempre que sea técnica y ambientalmente viable, reduciendo el consumo de materias primas, la energía y las emisiones asociadas a fabricar un neumático nuevo.
El recauchutado: dar una nueva vida al neumático
El recauchutado aprovecha la carcasa de un neumático usado en buen estado y renueva su banda de rodadura, permitiendo prolongar su uso con un alto nivel de fiabilidad.
Es un proceso regulado y homologado. En España, el Real Decreto 712/2025 establece el marco aplicable a los neumáticos y a su gestión al final de la vida útil, e incorpora las exigencias técnicas para el recauchutado. Los neumáticos recauchutados deben cumplir los Reglamentos CEPE/ONU nº 108 (turismos) y CEPE/ONU nº 109 (vehículos comerciales), lo que permite su uso y circulación con plena garantía, incluida la ITV cuando corresponda.
Un proceso técnico y seguro
Antes de recauchutar, cada carcasa se somete a controles técnicos exhaustivos: inspección, ensayos no destructivos (por ejemplo, shearografía), saneado, reparación cuando procede y una inspección final de calidad.
Existen dos técnicas de recauchutado, en frío y en caliente, ambas con procesos industriales controlados y resultados contrastados.
Beneficios ambientales alineados con la normativa vigente
Priorizar el recauchutado permite:
• Reducir hasta un 45 % el consumo energético,
• Disminuir en torno a un 52 % las emisiones de CO₂
• Ahorrar hasta un 70 % de materias primas
• Reducir hasta un 45 % el consumo de agua y evitar la fabricación completa de un neumático nuevo, prolongando la vida útil de la carcasa.
Por este motivo, la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, y el Real Decreto 712/2025 refuerzan la aplicación de la jerarquía de residuos y la priorización de opciones como la preparación para la reutilización, frente a las alternativas de tratamiento posteriores.























