
Post sobre el programa Salvados emitido por La Sexta referente a ‘El caso Goodyear’
Hace once años, una serie de reventones de neumáticos Goodyear Marathon LHS 2 empezó a preocupar a los transportistas de toda Europa. No eran incidentes aislados: se multiplicaban los accidentes, algunos fatales, otros con secuelas de por vida.
En España, el camionero Antonio Montoya sobrevivió de milagro a uno de esos reventones en una rueda de dirección durante 2014. Diez años después cuenta la experiencia del accidente por el estallido del neumático, y como aquello le cambió la vida. El transportista Juan Gallardo, cuyo camión también se vio afectado en otro accidente, demandó y relata como ha perdido en los tribunales ante Goodyear.
Con el tiempo se descubrió que el modelo defectuoso estaba implicado en decenas —posiblemente otros cientos— de siniestros similares. Lo lógico (como han hecho otras marcas) habría sido una retirada general de la seria del producto con sentido de urgencia y transparencia, pero Goodyear optó por una “campaña de satisfacción” poco transparente para silenciar los riesgos. Otros fabricantes también han tenido que sustituir algunas series defectuosas, y lo han hecho con la mayor discreción que han podido, pero en este caso, se ha podido tratar de ocultación. Que no es lo mismo, y que es donde pone el foco el programa Salvados.
Por recordar; la empresa The Goodyear Tire & Rubber Company se fundó en Estados Unidos en 1898, y hoy es uno de los grandes nombres de la industria mundial del neumático, coronando el segmento ‘premiun’ con otras marcas como Continental, Bridgestone, Michelin y Pirelli. Además en España participa en el sistema de gestión de Neumáticos Fuera de Uso (Signus), símbolo de responsabilidad ambiental y compromiso con el reciclaje.
Por tanto, su reputación se apoya en pilares como innovación, durabilidad, agarre y eficiencia de combustible. Y durante décadas, Goodyear ha ganado merecidamente un sello de calidad convertido en de aval de fiabilidad. Lo paradójico es que ese mismo prestigio es el que hace tan difícil digerir los fallos del Marathon LHS 2. Cuando una marca basa su discurso en la seguridad y la tecnología punta, los errores no solo cuestan dinero… cuestan credibilidad.
El reportaje de Gonzo emitido por La Sexta ha vuelto a poner el foco sobre ‘El Caso Goodyear’, generando polémica a partes iguales entre transportistas, espectadores y la propia industria. No es la primera vez que un programa del canal —ya sea Xplica, Equipo de Investigación o Salvados— convierte un tema complejo en un relato de buenos y malos, sin matices intermedios.
Que La Sexta apueste por el sensacionalismo para subir el share no es nuevo, pero aquí el asunto es más delicado: hablamos de vidas, de seguridad vial, y de una multinacional con una estructura jurídica y técnica, que no cabe en un titular de 14 palabras. El canal, perteneciente al grupo Atresmedia, tiene todo el derecho a informar sobre lo que considere relevante, a darle su propio enfoque y a denunciar los hechos que crea oportunos. Pero, si la justicia continúa con su investigación, la pregunta sigue en el aire: ¿lo ha hecho con el rigor necesario?
El reportaje vuelve a recordar el caso a los usuarios, y lo hace con la fuerza suficiente como para generar un impacto reputacional —y quizá económico— en una marca de más de 125 años de innovación y tecnología de vanguardia. Mientras, las pesquisas sobre acuerdos de confidencialidad con transportistas afectados para contener el impacto sigue su curso. Así que sean los jueces los que decidan y que la tele nos cuente las cosas con centralidad.
Y para que conste y no se generen suspicacias; quiero señalar que este post se ha publicado en autoPneu, el medio de comunicación especializado en neumáticos en el que la marca Goodyear no invierte publicidad hace años.






















