
Post de Salvi Serra que continúa su experiencia laboral como consultor y conferenciante para redes de talleres
Como le comenté a mi amigo Aitor Peña, me he jubilado, pero tantos años de trabajo hace que mantenga el contacto con el sector, y especialmente con “la calle”.
Es decir, no quiero caer en el error de los analistas económicos, que solo ven lo macro (gran empresa) y se olvidan de lo micro (pequeña, y en nuestro sector mínima empresa), pero también la más abundante.
Es cierto que comparten muchas cosas, pero las preocupaciones del CEO o el Director Comercial de una mediana o gran empresa no son las de un taller con dos empleados, y las soluciones que se pueden aplicar en cada caso son completamente diferentes.
Veamos algunos ejemplos:
- La gran empresa tiene personal informático que se encargará del cambio al sistema Verifactu o al Registro Horario, y no solo asumirá el coste económico (que puede ser importante), si no también de cambios de sistemas operativos, nuevos programas digitales de control horario, etc.
Y al final, para cumplir horarios tienen mucho más personal con los que organizar turnos y cubrir el expediente.
- El taller (y otras microempresas) tiene que hacer lo mismo, pero sin informático, sin suficiente personal (costes inasumibles), y en muchos casos sin reservas económicas para afrontar los costes de todo esto.
Además, hoy sabemos que nos “ayudan” desde las instituciones subiendo la cuota de autónomo…
- En muchos casos la gran empresa puede repercutir parte de estos gastos a su cliente final ya que la relación no es directa, pero en el caso del taller no puede dejar de trasladar parte de la subida de precios del recambio, de los costes laborales, de las nuevas tecnologías y obligaciones administrativas a sus clientes sin “mirarlos a la cara”, mientras se sigue alimentando la idea de que el taller “cobra mucho”.
Es cierto que reparar un coche puede ser costoso, pero esos aumentos no van al bolsillo del mecánico que nos cambia el aceite, son necesarios para mantener el negocio abierto.
Por cierto, por mucha voluntad que pongamos algo del incremento de costes tendrá que repercutirse al cliente para sobrevivir, y lanzo una pregunta a los talleres: ¿Quién sabe calcular el precio correcto de su mano de obra?
Resumiendo, el taller normal lo tiene mucho más complicado que la gran empresa.
Por eso, el colectivo de los talleres medianos o pequeños, tanto en grandes ciudades como en pueblos, no puede quedarse sentado esperando que los incentivos, medidas extraordinarias, y ayudas que se ofrecen a bombo y platillo (administraciones, entidades bancarias o “Consultorías Mágicas”) se ajusten a su estructura real y les solventen el problema.
Deberemos aceptar que estamos en un cambio de ciclo y que las herramientas y sistemas que usábamos en el día a día ya no valen (lo mismo que un taller de hace 20 años tenía herramientas diferentes a las actuales ya que los coches eran otros) por lo tanto tendremos que usar nuevas ideas, sistemas, y herramientas.
Y si algo tengo que criticar en el gremio es que en muchos casos estamos dejando pasar el tiempo para poner en marcho esos cambios, y luego todo será llanto y crujir de dientes…enero de 2026 está muy cerca, y ya corre por ahí el borrador del Decreto Ley de Registro Horario.
No me cansaré de decirlo, he pasado más de 25 años visitando, formando y analizando todo tipo de talleres, y hay cosas que escapan a los conocimientos habituales del propietario del taller (bastante tiene con llevar el taller, trabajar de mecánico, atender clientes, hacer números, pagar todo lo necesario…) no se pueden ir dejando las cosas para que se arreglen solas.
En el momento actual, el taller se enfrenta a un momento delicado y difícil, los cambios que llegan no solo representan un coste económico y una obligación administrativa, son simplemente la capacidad de sobrevivir o caer en la batalla.
Está claro que no hay una “solución total” a los problemas del taller, pero pertenecer a un grupo/red/asociación, en resumen, actuar agrupados, es y será una ayuda muy importante, por eso aconsejo a los talleres que puedan leer esto, no luchéis solos, buscad ayuda y compañía, juntos seremos más fuertes.
Seguiremos en contacto, y como siempre os deseo Buenas Ventas.






















