
Se trata de uno de los proyectos de autoconsumo más importantes de España ya que la instalación cuenta en su cubierta con de más de 20.500 paneles solares, con una potencia de 9,2MW que ocupan una superficie total de más de 40.000m2
La planta de Burgos de Bridgestone, líder mundial en neumáticos y soluciones de movilidad
sostenible, ha concluido con éxito uno de los proyectos de autoconsumo más importantes de
España, anunciado en 2021. A partir de ahora, parte de la energía eléctrica que consume la
fábrica se obtiene del sol gracias a los 20.509 paneles solares incorporados en su cubierta que
suman una potencia de 9,2 MW. La instalación ocupa una superficie total de más de 44.000m2,
equivalente a más de cinco campos de fútbol, lo que supone, aproximadamente, la tercera parte
del área total de la fábrica.
En concreto, un 10% de la energía consumida por la planta burgalesa procede de estos paneles,
un porcentaje que puede llegar alcanzar el 14% en algunos meses e, incluso, en días muy
soleados de verano, la totalidad de las máquinas que operan en la planta van a estar alimentadas
por energía solar.
De esta forma, la planta promueve el autoconsumo minimizando su impacto tanto en el medio
ambiente como en la red eléctrica, siendo capaz de producir lo que se denomina energía de Km0,
es decir, la energía se produce en su punto de consumo, lo que es más beneficioso para el
medioambiente.
Para la instalación de los paneles se ha contado con la colaboración de empresas locales tales
como Norsol o Solinec, entre otras.
Hacia la neutralidad en carbono en 2050
Bridgestone ha llevado a cabo este proyecto, cifrado en más de cinco millones de euros, en
colaboración con Endesa X, la filial de servicios energéticos de Endesa, y bajo la modalidad de
arrendamiento operativo a 15 años a través de Cogenio Iberia.
El plan, se enmarca dentro del Compromiso E8 de Bridgestone, anunciado en 2022 que vertebra
de forma transversal todas las actividades de la compañía y que se materializa en sus productos
y soluciones de movilidad. Se trata de un compromiso corporativo para 2030, que se compone
de ocho valores que empiezan con la letra «E» (Energía, Ecología, Eficiencia, Extensión,
Economía, Emoción, Ergonomía y Empoderamiento) con el fin de lograr un entorno sostenible.
En este contexto, la instalación de la planta de Burgos forma parte del objetivo del Grupo
Bridgestone de reducir sus emisiones de CO2 en un 50% para 20301 y alcanzar la neutralidad
de carbono en 2050.
En palabras de Javier Juárez, director de la planta “Estamos muy satisfechos de ver hecho
realidad este proyecto que anunciamos en 2021. Por una parte, contribuye a materializar el
objetivo del Grupo Bridgestone de ser neutral en emisiones de carbono en 2050, pero, además,
es un paso importante en la descarbonización de Burgos y un impulso a la transición energética
de la región, con cuyo desarrollo sostenible la compañía tiene un firme compromiso”.
La planta de Burgos, un referente medioambiental
La planta de Burgos es un ejemplo de actividad respetuosa con el medioambiente, tanto dentro
del Grupo Bridgestone, como en el tejido industrial burgalés. De hecho, la instalación de
autoconsumo servirá como referente para estudiar y valorar la creación de posibles instalaciones
similares en las otras plantas europeas de la compañía en un futuro. El proyecto forma parte de
la estrategia de Bridgestone para implementar fábricas sostenibles e inteligentes basadas en
prácticas y tecnologías sostenibles conectando y digitalizando toda la cadena de valor para
alcanzar la excelencia.
Actualmente, el 100% de la electricidad comprada en las ubicaciones europeas de Bridgestone
es de origen renovable, incluidas todas las plantas de neumáticos, el Centro Europeo de I+D en
Roma, la planta PCT en Lanklaar, la planta textil en Usánsolo y la sede de EMIA en Bruselas.





















