
Pere Navarro, director de la DGT, confirma que el plazo para el uso del nuevo dispositivo será inamovible
Ahora sí: se acabó la discusión, el runrún y el “ya veremos”. La cuenta atrás está oficialmente en marcha y no admite pausas ni descuentos de última hora. La baliza V16 conectada será obligatoria en España a partir de enero de 2026, y punto final.
Así lo ha confirmado de nuevo Pere Navarro, director de la Dirección General de Tráfico (DGT), con un mensaje tan claro como incómodo para los rezagados: no habrá prórrogas. La norma se aprobó hace 5 años y, según la DGT, tiempo ha habido de sobra para adaptarse. Para quien llegue tarde… la multa ascenderá a 80 euros.
El motivo de esta firmeza no es caprichoso. La DGT quiere atajar uno de los grandes riesgos en carretera: los atropellos y accidentes que se producen cuando el conductor baja del vehículo para colocar los triángulos. La baliza V16, colocada desde el interior del coche, elimina ese peligro. Para Tráfico, es una medida de seguridad que —literalmente— salva vidas.
La clave de la baliza no es la luz sino la conexión
Buena parte de la confusión que todavía existe no tiene que ver con la baliza en sí, sino con qué tipo de baliza será válida. Y aquí la DGT es tajante: no todas las V16 sirven. Cuando se habla de baliza V16 obligatoria, se habla exclusivamente de la baliza V16 geolocalizada. Y esto, significa::
- Adiós a las V16 sin conexión
Las primeras balizas V16 que llegaron al mercado —las que solo emitían luz— dejarán de ser válidas a partir de 2026. Funcionan, sí, pero ya no cumplen la norma. - Conectividad obligatoria
La baliza debe llevar una tarjeta SIM integrada que, al activarse, envíe de forma anónima la ubicación exacta del vehículo inmovilizado a la plataforma DGT 3.0.
Y ¿Para qué sirve esto? Para que otros conductores reciban avisos en paneles informativos, sistemas del vehículo o apps de navegación. En pocas palabras: pasas de ser un punto amarillo en la carretera a un aviso digital en tiempo real. Navarro lo ha repetido en varias ocasiones: el verdadero valor de la baliza V16 está en su capacidad de comunicarse, no solo en iluminar.
V16 homologada y su polémica inevitable
Como suele ocurrir con cualquier cambio normativo, la baliza V16 no se ha librado de la polémica. Las críticas más habituales apuntan a su uso en vehículos grandes, furgonetas, camiones o coches con techos no metálicos. Pero la respuesta de la DGT ha sido clara: el dispositivo ha sido probado y homologado para cumplir su función en condiciones reales. Debate zanjado para desde el regulador, por lo que para que la baliza sea considerada V16 homologada, debe cumplir 3 requisitos clave para cumplir la norma:
- Emitir luz amarilla auto-visible 360º, perceptible hasta 1 km de distancia.
- Garantizar conectividad durante un mínimo de 12 años.
- Contar con número de homologación visible y estar registrada en la DGT.
El presente no va de triángulos
El mensaje de Pere Navarro a los conductores es directo y sin matices: la tecnología está lista, la ley está aprobada y el calendario no se mueve. Los triángulos de emergencia, por muy fieles que hayan sido durante décadas, ya no encajan en los estándares actuales de seguridad vial. El conductor puede seguir llevándolos, pero tendría que acompañarlos con la V16.
La prioridad ahora es proteger al conductor, a los ocupantes y a los agentes que trabajan en la vía. Y para eso, la DGT apuesta por visibilidad, conectividad y prevención. En resumen: 2026 está a la vuelta de la esquina, y esta vez no vale mirar hacia otro lado esperando una prórroga milagrosa. La baliza V16 conectada no es el futuro. Es el presente.






















