
Víctor Manuel Cañizares agradece su etapa compartida con el sector del neumático
Tras casi treinta años de dedicación ininterrumpida, Víctor Manuel Cañizares ha puesto punto final a su etapa en Yokohama, compañía en la que comenzó desde abajo y que ha visto transformarse desde dentro. El que fuera CEO de Yokohama Iberia y, más recientemente, Vice-President Business Planning de Yokohama Europe, ha alcanzado un acuerdo para desvincularse de la organización, cerrando así un ciclo profesional tan extenso como exitoso.
Su historia en la firma japonesa arranca a mediados de los años noventa, cuando entró como becario dispuesto a aprender y a ayudar en lo necesario. Desde atender llamadas para apoyar a la red comercial hasta descargar neumáticos de camiones, Cañizares se formó en la industria de manera práctica y reveladora. Ese espíritu de trabajo de campo marcó su ascenso: pasó a gestor de zona, asumió responsabilidades directivas en Iberia y, con el tiempo, dio el salto a roles estratégicos europeos.
La llegada de Yokohama a la Península coincidió con una apuesta clara por los neumáticos de altas y ultra altas prestaciones. Con el crecimiento del segmento UHP y una creciente demanda de productos especializados, Víctor Cañizares fue testigo privilegiado de un sector en plena ebullición. Durante tres décadas vio aparecer nuevas fórmulas de distribución, el creciente peso del concesionario en posventa, la explosión de redes de franquicia impulsadas por fabricantes y distribuidores, y la progresiva profesionalización del taller.
Durante tantos años ha sido testigo de la evolución del sector; desde la optimización del radial a soluciones de baja resistencia a la rodadura, mayor durabilidad y menor huella de carbono. Y con la llegada del vehículo, la electrificación, conectividad y los nuevos modelos de movilidad compartida y urbana.
En estos días se despide subrayando que, más allá de cargos y cifras, se queda con las personas y el propio sector con el que tanto ha compartido. En su mensaje público de despedida se dirige directamente a los distintos actores que han acompañado su camino. A clientes —distribuidores, talleres, flotas y profesionales— les agradece tanto la confianza como la exigencia diaria. A los accionistas y la alta dirección del grupo, les reconoce haber apoyado la transformación del negocio y haber confiado en su liderazgo durante momentos tan delicados como la crisis del COVID-19.
No se olvida de proveedores, operadores logísticos, transportistas, partners tecnológicos y medios especializados, a quienes agradece profesionalidad, flexibilidad y compromiso. Ni de los colaboradores con los que ha compartido responsabilidad en España, Portugal, Alemania y Japón: equipos diversos, decisiones complejas, crecimiento acelerado y lecciones interculturales que, según él, han demostrado que disciplina y respeto pueden remodelar una organización.
Víctor Manuel Cañizares concluye su etapa “con orgullo” y emprende un nuevo tramo profesional con la serenidad de quien siente haber cerrado un ciclo pleno. A la industria del neumático —sector que le ha acompañado durante toda una vida— le desea continuidad en la innovación, en la defensa de la calidad y el servicio, y en la construcción de una movilidad más eficiente y sostenible. En definitiva, una despedida que suena más a relevo que a adiós, como quien se baja de un vehículo para subir al siguiente tramo del viaje.























